sábado, 8 de mayo de 2010

ARTÍCULO DE LA ASOCIACIÓN RETÓGENES, AMIGOS DE LA HISTORIA MILITAR

APUNTES SOBRE 
LA BANDERA DE PERCHA O MOCHILA (*)


 Tres muestras de banderas de percha

La bandera de percha aparece a finales del siglo XIX, y a pesar de ostentar los colores nacionales, era una enseña de tipo menor. Confeccionada generalmente en tela tosca, su color, en sus inicios,  fue rojo, generalizándose después su uso con los colores nacionales. Sus medidas solían ser de 60x80 o de 75x90 cm. y llevaban, bien el escudo de las Armas de Reales o el  reducido  con el nombre de la Unidad. Todo  grabado por una sola cara.

La enseña  se entregaba a todos los soldados con el fin de cumplir varias finalidades:

-La primera de ellas, en una época en la  que no existían taquillas o armarios era, en el cuartel, servir de cobertor de las pertenencias y equipo del soldado, así el dormitorio ganaba en presentación.

-La segunda de las finalidades era la de ser llevada en campaña en la mochila, y desplegándola convenientemente, servir de señal de identificación entre la unidades que combatían cerca. El combate en guerrilla, cada vez más frecuente, los nuevos uniformes (primero el rayadillo el las selvas de Cuba y Filipinas o  posteriormente el caqui en los montes de Marruecos) que  destacaban poco de su entorno y, finamente las armas cada vez mas potentes y precisas, hicieron necesario este medio de identificación de una fuerza española en la distancia.

Ya fuera  para señalar la conquista de un objetivo, para alertar a las unidades de los flancos y a la artillería o aviación propias se ondeaban estas banderas. Es el la campaña de África de 1859-60 cuando se generaliza el uso por nuestras tropas de esta bandera, desde entonces acompañaran a nuestros soldados en Filipinas, Cuba, Marruecos…
La bandera de mochila o de percha formó parte  del equipo del soldado del Ejército Español durante la segunda mitad del siglo XIX y el primer cuarto de siglo 20, coincidiendo con los reinados de Isabel II,  Alfonso XII y Alfonso XIII.
Por  Real Orden del 12 de diciembre de 1904 se declara: "Reglamentario para todos los Cuerpos del Ejército, el pañuelo cubre percha, denominado de bandera española", siendo el Ejército Español, el único del mundo con esta tradición, que seguiría legalmente vigente hasta la llegada de la II República.

-La más sublime función de esta  enseña servía para rendir un último honor a los caídos en combate, cuyos cuerpos tomaban sepultura envueltos en su propia bandera nacional, como corresponde a quienes han dado su vida por España. En la memoria de todos suenan los marciales sones del pasodoble “las Corsarias” más conocido por “banderita”: …solo quiero que me entierren con la bandera de España. Si bien sería Fernando Díaz Gil, compositor del Himno de Infantería, quien magistralmente describiría   este emotivo gesto de cubrir la cara del caído con tan noble sudario:

 Y la Patria, al que su vida le entregó en la frente dolorida
le devuelve agradecida el beso que recibió.

-Por último la bandera tenía un carácter gozoso y festivo: El soldado después de cumplir sus obligaciones con la Patria, regresaba a su hogar: Al cuello colgaba el “canuto” con su  ganada “licencia”, en su atillo la bandera de percha o mochila, recuerdo de su unidad y de permanencia en ella.

Era costumbre muy generalizada que la familia del licenciado colgara en alguna  ventana o balcón de su casa la bandera del recién llegado, indicando así a sus vecinos que su hijo o hermano había cumplido con su obligación y  regresado felizmente. Esta bandera engalano las casas de los pueblos y ciudades españoles   los días festivos, permaneciendo todavía esta tradición en muchos hogares españoles.


(*) Artículo publicado en la "REVISTA DE LA ACADEMIA GENERAL MILITAR"

No hay comentarios: